Huella del Ángel
Composición orgánica de formato oval donde una figura angélica —reconocible por el ala finamente estriada y unas manos alzadas en gesto de ofrenda— se funde con una arquitectura fantástica de torres almenadas y chapiteles góticos, mientras un exuberante arabesco floral de raíz modernista teje el nexo entre lo celestial y lo terrenal. El cuerpo del ángel porta sobre el pecho una estrella de seis puntas y se corona con volutas ornamentales que evocan tanto la escultura barroca como la iluminación medieval. Paleta contenida y luminosa de violetas, magentas, amarillos cálidos y toques verdosos sobre el blanco del papel. La huella que lo angélico deja en el mundo visible se traduce en una atmósfera donde arquitectura, naturaleza y presencia sobrenatural se entrelazan con la cadencia de un sueño heráldico.