Retrato
Retrato-caricatura masculino mediante línea continua y nerviosa de tinta negra donde el artista condensa fisonomía y psicología con apenas unos trazos. Rostro de gran cabeza calva con rasgos deliberadamente desproporcionados —nariz prominente, ojos asimétricos de mirada irónica, oreja alargada hasta lo grotesco— que evocan la tradición caricaturesca de Daumier. Paleta extremadamente contenida: el gris neutro del soporte, el negro de la tinta y dos únicos acentos cromáticos —un arco anaranjado que perfila la curva del cráneo como halo de energía y un blanco triangular que insinúa el cuello de una camisa—. El personaje emerge del vacío del papel como una aparición mental, más idea que carne.