Carlos Pérez
Retrato de un hombre con gafas de sol espejadas que ocultan la mirada y a su vez contienen un tercer paisaje —un horizonte arbolado al atardecer—, multiplicando los planos de realidad. El fondo se escinde en dos registros paisajísticos de resonancia mediterránea: a la izquierda, chopos desnudos y palmeras flanqueando un camino en fuga; a la derecha, cipreses que se difuminan hacia un horizonte brumoso. Paleta esencialmente monocroma de grises argentados y negros aterciopelados, con destellos azulados y amarillentos en el reflejo de las lentes como único punto cromático. Los contornos del cuello y los hombros se funden con el paisaje como si la figura emergiera del propio territorio, creando una atmósfera liminal entre el retrato psicológico y la cartografía íntima de la memoria.