Villena
Vista del Castillo de la Atalaya de Villena dominando la composición con su torre del homenaje y murallas almenadas, reinterpretado a través de una paleta audaz de azules —cerúleo, cobalto y ultramar— que tiñe los volúmenes arquitectónicos del primer plano. Los tonos crema y ocre de la piedra del castillo contrastan con los cipreses y las construcciones circundantes, mientras un marco lavanda de pinceladas semitransparentes crea un efecto de cuadro dentro del cuadro. Paisaje arquitectónico semiabstracto que captura la esencia lumínica mediterránea de la ciudad natal del artista a través del color emocional más que literal.