Boca
Rostro surrealista deconstruido en el que los rasgos faciales flotan aislados sobre un fondo etéreo de tonos neutros. Una masa gestual de carboncillo corona la composición a modo de cabellera biomórfica, mientras una nariz de factura realista emerge del centro. Unos labios carnosos pintados en verde intenso con contorno azul rompen deliberadamente la armonía tonal beige-rosada, inyectando una nota de extrañamiento cromático. Un rectángulo rosado superpuesto enmarca parcialmente los elementos como un cuadro dentro del cuadro. La tensión entre vacío y presencia, entre lo reconocible y lo fragmentado, convierte la pieza en una reflexión sobre la identidad y la percepción del rostro humano.