Paisaje Dísono
Paisaje onírico con dos grandes cuencas elípticas inclinadas —una con ondas concéntricas de agua, otra un plano verde liso— entre las cuales una pequeña figura solitaria vestida de blanco se sienta, empequeñecida por el entorno surrealista. Tras ella, diagonales de luz o formas arbóreas luminosas atraviesan un fondo brumoso y atmosférico con vórtices arremolinados y vegetación fantasmal. Paleta dominada por verdes oliva apagados, salvia y celadón, con acentos de amarillo dorado, azules suaves, toques de violeta y ocre cálido. Pincelada suelta y gestual que combina veladuras translúcidas con pasajes más opacos, fundiendo lo figurativo con la abstracción en una tensión meditativa entre lo tangible y lo etéreo.