La rendición tras la Embajada
Escena de la rendición que sigue a la Embajada, resuelta como una miniatura medieval dentro de un tondo. Ante las murallas y las torres del Castillo de la Atalaya, un capitán cristiano avanza sobre caballo blanco entre alabarderos y estandartes, mientras el vencido se arrodilla sobre una alfombra en el centro de la composición, flanqueado por su séquito y por las jaimas del campamento. Una palmera parte el fondo en dos mitades y ordena la simetría de la escena. En los ángulos, rosetones y medallones ornamentales rematan la página como en un códice iluminado; abajo, un galgo y un rostro con turbante asoman fuera del círculo, rompiendo el marco. Pertenece a la serie de cuatro escenas festeras que Pedro Marco pintó en 2000 sobre cartón.