Cena y huesos
Estudio anatómico de cráneos animales presentados desde múltiples perspectivas —frontal, perfil y lateral— con la precisión de una lámina científica renacentista. Líneas geométricas de construcción y círculos evocan los estudios de Leonardo, mientras las suaves aguadas de ocre, gris azulado y sepia envuelven los huesos en una atmósfera espectral y blanquecina. La inscripción manuscrita al pie —«En una buena cena, siempre quedan huesos»— transforma la ilustración en reflexión filosófica sobre la impermanencia, encontrando belleza en lo que queda después del festín de la vida.