Las ciudades no mueren (díptico)
Espacio perspectivo monumental: un vasto muro lavanda que se fuga hacia un punto de fuga donde emerge una mano realista empuñando pinceles dentro de un torbellino de energía creativa. La palabra «VILLENA» se inscribe sobre la superficie violeta. Textos manuscritos y fragmentos poéticos salpican la composición creando un palimpsesto de memoria personal y cívica. La textura del muro evoca mampostería erosionada, mientras la escritura integrada en la pintura difumina la línea entre cuadro y documento. El formato díptico refuerza el eje perspectivo dividiendo literalmente la pared de la ciudad. Paleta dominada por lavandas, cremas melocotón y ocres cálidos en una atmósfera luminosa y onírica.