España al revés
Dibujo sobre papel blanco en el que la Península Ibérica aparece girada ciento ochenta grados: el sur queda arriba y el norte abajo, los Pirineos en la parte inferior y el Mediterráneo coronando la composición. La línea es precisa y económica, con la contención gráfica propia del dibujo cartográfico: el contorno peninsular se reconoce de inmediato, pero la desorientación es instantánea e irreversible. Realizado en los últimos meses del franquismo, la inversión cartográfica trasciende el ejercicio formal para convertirse en un gesto de extrañamiento cultural y político: dar la vuelta a España es preguntarse qué convención —y qué poder— decidió que el norte fuera arriba. El artista lo presentó indistintamente bajo los títulos «España al revés» y «España vista desde Europa».