Paisaje
Obra muy temprana de Pedro Marco, pintada a los quince años. Un paisaje bucólico de factura directa y paleta naturalista donde una cabaña de tejado pajizo se cobija bajo la fronda dorada y verde de árboles frondosos, junto a un remanso de aguas serenas que refleja las montañas brumosas del fondo. La pincelada, ya resuelta y empastada para su juventud, modela con soltura la vegetación exuberante y la luz tamizada de un atardecer campestre. Pieza testimonio de la vocación pictórica precoz del artista.